Introducción
La colocación de mercancía es uno de los aspectos más
importantes dentro de la gestión de un almacén. Una mala organización puede
provocar pérdidas de tiempo, errores en la preparación de pedidos,
desplazamientos innecesarios y menor productividad. En cambio, una correcta
ubicación de los productos mejora la eficiencia, facilita el trabajo diario y
reduce errores operativos.
No existe una única forma perfecta de organizar un almacén, ya que la distribución dependerá del tipo de producto, la rotación, el espacio disponible y la operativa de cada empresa. Además, una organización física eficiente pierde gran parte de su valor si no está correctamente alineada con el sistema informático de gestión del almacén.
