La logística es mucho más que mover mercancías de un lugar a otro. Una mala organización del almacén, errores en el inventario o una planificación deficiente pueden provocar retrasos, aumentar los costes y afectar directamente a la satisfacción del cliente.
En
muchas empresas, los problemas logísticos no aparecen por una gran incidencia,
sino por pequeños errores que se repiten día tras día. Un stock mal
actualizado, una ubicación incorrecta o una mala comunicación entre
departamentos pueden terminar generando pérdidas importantes.
En este artículo repasamos los errores más habituales en logística y almacén, sus consecuencias y las mejores prácticas para evitarlos.
